Este martes, 28 de julio, se cumplió el centenario del nacimiento del escritor y poeta inglés Malcolm Lowry. Este hecho se viene conmemorando y celebrando en diferentes ciudades del mundo con múltiples eventos. En Colombia; “país de poetas” (y de borrachos), no he visto, escuchado o leído la más mínima nota al respecto. Permítanme compartir con ustedes un breve texto de este gran artista, a quien tanto quiero, y admiro. León Gil
QUERIDO SEÑOR DIOS
Te ruego encarecidamente que me ayudes a ordenar este trabajo, aunque parezca feo, caótico y pecaminoso, de modo que sea aceptable a Tus ojos, para que de este modo, según le parece a mi cerebro desordenado e imperfecto, pueda alcanzar los más altos cánones del arte; abriendo, no obstante, nuevos caminos y rompiendo viejas reglas cuando sea necesario; tiene que ser estimulante, tempestuoso, atronador; la vivificante palabra de Dios debe resonar en él, proclamando la esperanza para el hombre; y sin embargo, tiene que ser también equilibrado, grave, lleno de ternura y compasión, y humor: como el escritor se halla él mismo cargado de pecados, si se le deja solo no puede escapar a conceptos en ocasiones falsos e inanes, y somete su voluntad a la de una bandada de becacinas que lo llevan por senderos equivocados…